La crisis del petróleo impulsa el coche eléctrico: ¿están preparadas las gasolineras y los centros comerciales?
Este septiembre, uno de cada 3 turismos vendidos en España fue eléctrico. Y no es de extrañar teniendo en cuenta que los carburantes están rozando los 2 euros por litro. Este contexto hace que la pregunta ya no sea si cada vez se venderán más coches eléctricos, sino dónde los vamos a recargar. Las gasolineras y centros comerciales tienen la respuesta, y una gran oportunidad de negocio en sus propios aparcamientos.
¿Por qué está subiendo el precio de la gasolina?
La respuesta a esta pregunta engloba diferentes factores, por un lado, el precio de la gasolina se está incrementando porque el crudo ha subido más de un 40% desde el mes de febrero. Antes del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el barril de Brent rondaba los 73 dólares, alcanzando su nivel más alto el 13 de octubre con un precio de 106,65 dólares.
A esto se suma la menor oferta, rutas bloqueadas y la prima de riesgo. La suma de todos estos factores se ve reflejada en el surtidor con unas semanas de retraso, y más teniendo en cuenta que España importa casi todo el crudo que consume.

¿Cómo afectan los conflictos internacionales al precio del petróleo?
Partimos de la base de que el petróleo se negocia en un mercado global, por ello, cualquier conflicto afecta al precio. Desde que estallaron las hostilidades entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero de 2026, el mercado ha vivido una sucesión de sobresaltos: bombardeos sobre refinerías y cierre de Ormuz; ataques a buques comerciales; ataques a petroleros cerca de Omán y ofensivas hutíes sobre Arabia Saudí, que obligan a cerrar temporalmente cinco refinerías.
A este frente se suma la guerra en Ucrania: los ataques a instalaciones petrolíferas rusas y las sanciones mantienen la oferta ajustada. Un eventual acuerdo de paz allí podría aliviar algo los precios, pero el mensaje para cualquier empresa es claro: mientras su movilidad dependa del petróleo, sus costes dependen de la geopolítica.

¿Qué consecuencias tiene para los conductores en España?
Pensar que la subida del petróleo solo afecta a aquellos que conducen es un error. Llenar un depósito de 55 litros cuesta hoy unos 106 euros, entre 25 y 29 euros más que hace un año. Según el Boletín Petrolero de la UE, la gasolina 95 lleva 13 semanas seguidas al alza y el diésel está en su nivel más alto desde julio de 2022.
El Gobierno ha aprobado su tercer paquete anticrisis, con una bonificación de 20 céntimos por litro en octubre que baja a 13 en noviembre y a 6 en diciembre. Aunque el golpe va más allá del particular. Transportistas, flotas comerciales, autónomos y empresas de distribución son los más expuestos, y muchos no pueden repercutir el alza de inmediato en sus precios. El encarecimiento acaba también en el IPC y en la cesta de la compra.
¿Puede la subida de la gasolina impulsar la venta de coches eléctricos?
Ya lo está haciendo. En septiembre, según ANFAC, el 34 % de los turismos matriculados en España fueron electrificados, y los eléctricos puros pasaron de ser uno de cada ocho turismos vendidos a casi uno de cada cinco en solo un año. “Cuando sube el precio de los combustibles, muchos conductores revisan sus cuentas y comparan las alternativas con más atención. Para valorar el vehículo eléctrico hay que mirar el coste total de uso: la compra, la energía y el mantenimiento durante los años que se va a utilizar”, explica Gustavo Mezquita, Key Account Manager de Movilidad Eléctrica de Vestel Ingenieros.
- El ahorro en combustible como factor de compra. Con los precios actuales, recorrer 100 km con un coche de gasolina cuesta entre cuatro y seis veces más que hacerlo con un eléctrico cargado en casa o en el trabajo.
Para un conductor que recorre 15.000 km al año, pasar de gasolina a eléctrico con recarga mayoritaria en casa supone un ahorro cercano a 1.500 euros anuales. A eso se suman las ayudas del Plan Auto+, de hasta 4.500 euros por turismo eléctrico, y los menores costes de mantenimiento. Cuanto más cara está la gasolina, antes se recupera el sobreprecio del eléctrico.
- Más coches eléctricos, mayor necesidad de puntos de recarga. Las ventas de eléctricos aceleran, pero la red de recarga se está frenando. España cerró el tercer trimestre con 58.075 puntos de recarga públicos, según el Barómetro de Electromovilidad de ANFAC. En los nueve primeros meses del año se instalaron 5.003 nuevos, frente a 13.382 en el mismo periodo de 2025.
- La importancia de una infraestructura de carga accesible. Una red escasa, mal repartida o con puntos fuera de servicio genera “ansiedad de recarga” y frena la compra, aunque los números salgan. “El vehículo eléctrico ofrece ventajas en eficiencia y experiencia de uso, pero el conductor necesita entender cómo encaja en su día a día. Cuánto recorre, dónde puede recargar y qué tarifa va a pagar son preguntas que permiten tomar una decisión con información y valorar el ahorro en cada caso”, añade Mezquita.

¿Por qué los aparcamientos comerciales pueden desempeñar un papel clave?
El conductor pasa entre 45 minutos y dos horas en un centro comercial, un supermercado o un restaurante: el tiempo justo para recuperar entre 100 y 300 km de autonomía sin desviarse ni esperar. Puntos de recarga en Gasolineras. Con cargadores de 150 a 400kW, una parada de 15 a 20 minutos basta para seguir viaje, y ese tiempo se convierte en ventas en tienda y cafetería.
- Centros comerciales y retail. Grandes superficies, red eléctrica potente y estancias largas. Combinan recarga rápida (50-150 kW) para visitas cortas con recarga en corriente alterna para empleados y estancias largas.
- Hostelería, hoteles y ocio. La recarga se convierte en un motivo para elegir un establecimiento frente a otro.
¿Por qué las empresas deberían invertir en puntos de recarga?
Porque el cliente eléctrico ya está llegando y elegirá dónde parar en función de dónde pueda cargar. El negocio que no ofrezca recarga verá cómo ese cliente se va al de enfrente, por eso es fundamental saber cómo se instalan puntos de recarga en empresas. Además, tiene muchas ventajas: atrae y retiene clientes, aumenta el ticket medio, crea una nueva línea de ingresos, cumple la normativa y los objetivos ESG, entre otros.

¿Es rentable instalar puntos de recarga en un negocio?
Sí, aunque la rentabilidad no depende del cargador, sino de cuatro variables: el tráfico del emplazamiento, la potencia eléctrica disponible, el coste y plazo de la conexión a red y la tasa de uso.
El punto crítico casi nunca es el cargador, sino la acometida: un estudio previo de la potencia disponible y una tramitación bien hecha con la distribuidora marcan la diferencia entre un proyecto que empieza a facturar en meses o en años.
Soluciones de Vestel Ingenieros ante la crisis del petróleo para empresas
Vestel Ingenieros acompaña a gasolineras, centros comerciales y empresas en todo el proceso, desde la conexión con el operador o el proyecto hasta el cargador funcionando y mantenido. Ofrecemos:
- Conexión con operadores de recarga. Para quien no quiere invertir, Vestel Ingenieros traslada la ubicación a los operadores, que asumen la inversión y pagan una renta al propietario. Vestel Ingeneros impulsó el acuerdo entre Iberdrola | bp pulse y CEEES para desplegar al menos 500 hubs de recarga ultrarrápida en estaciones de servicio hasta 2030.
- Ingeniería y tramitación. Proyecto, legalización y gestión con la distribuidora, con especial atención a reducir los plazos de acometida.
- Alta y media tensión. Centros de transformación y líneas para hubs de 150 a 400 kW, como empresa instaladora acreditada en alta tensión.
- Ejecución llave en mano. Obra civil, instalación eléctrica y puesta en marcha de los cargadores.
- Mantenimiento. Para que el punto de recarga no forme parte de ese 24 % de la red que hoy no funciona.
La crisis del petróleo no ha creado el coche eléctrico, pero ha acelerado su llegada. Los negocios que preparen hoy sus aparcamientos serán los que capten mañana al nuevo conductor. Vestel Ingenieros: la ingeniería detrás de cada conexión.