Cuando vas a construir una nave industrial, un centro logístico, una planta fotovoltaica, una residencia, un hospital o cualquier otra instalación con una elevada demanda energética, es posible que el suministro no pueda realizarse desde la red de baja tensión.
En estos casos es necesario diseñar una línea eléctrica de alta tensión, cuya función es conectar la instalación a la red eléctrica de forma segura y conforme a la normativa vigente.
Los proyectos de líneas eléctricas de alta tensión requieren una planificación técnica especializada y una coordinación eficaz con las compañías distribuidoras, las administraciones públicas y los distintos organismos implicados.
En este artículo analizamos qué es una línea de alta tensión, qué tipos existen, en qué situaciones es necesario desarrollar un proyecto especializado y cuáles son las principales fases para llevarlo a cabo.
¿Qué es una línea eléctrica de alta tensión y para qué sirve?
Una línea eléctrica de alta tensión es una infraestructura diseñada para transportar electricidad desde la red eléctrica hasta una instalación con una elevada demanda de energía o, en el caso de las instalaciones generadoras, para evacuar la energía producida hacia la red.
En España, la normativa vigente considera de alta tensión todas las instalaciones que funcionan a tensiones superiores a 1.000 voltios (1 kV). No obstante, las tensiones utilizadas están normalizadas y varían en función de las necesidades de cada proyecto.
En la mayoría de las instalaciones industriales y de gran consumo se trabaja habitualmente con tensiones de 15, 20 o 30 kV, correspondientes a la tercera categoría (la antigua media tensión). También existen proyectos que requieren tensiones de 45 o 66 kV, clasificadas como segunda categoría, o de 132 kV, pertenecientes a la primera categoría.
En instalaciones con una demanda eléctrica muy elevada, normalmente superior a 50 MW, como centros de datos (data centers), grandes complejos industriales o determinadas infraestructuras estratégicas, puede ser necesario conectarse directamente a la red de transporte mediante tensiones de 220 o 400 kV, clasificadas como categoría especial. A diferencia de los niveles anteriores, estas conexiones no dependen de las compañías distribuidoras, sino del gestor de la red de transporte, Red Eléctrica de España (REE).
Aunque habitualmente asociamos la alta tensión con grandes torres eléctricas, estas líneas también pueden ser subterráneas. La solución dependerá de las características y el emplazamiento del proyecto, así como de las condiciones establecidas por la empresa distribuidora o por el gestor de la red de transporte.

Tipos de líneas eléctricas de alta tensión
Las líneas eléctricas de alta tensión pueden clasificarse según su nivel de tensión y el tipo de trazado.
Como hemos visto, el nivel de tensión dependerá, por un lado, de las necesidades energéticas de los consumidores o generadores y, por otro, de los niveles de tensión con los que operen las compañías distribuidoras o la red de transporte en la zona donde se ubique el proyecto.
En cuanto al trazado, las líneas pueden ser subterráneas o aéreas. Las primeras son habituales en entornos urbanos e industriales por su menor impacto visual y ambiental. Las líneas aéreas, por su parte, suelen emplearse en entornos rurales o agrícolas y en determinados proyectos de generación y evacuación de energía, ya que presentan un menor coste de ejecución y mantenimiento.

¿Cuándo necesitas un proyecto de línea eléctrica de alta tensión?
Un proyecto especializado puede ser necesario en diferentes situaciones:
- Nuevo suministro eléctrico para una nave industrial, un centro logístico, un centro de procesamiento de datos, un hospital, una residencia o una promoción inmobiliaria.
- Ampliación de potencia cuando el suministro existente resulta insuficiente para las necesidades de la actividad.
- Evacuación de la energía generada por instalaciones de producción, como determinadas plantas fotovoltaicas.
- Desvío de una infraestructura eléctrica existente que afecta a una parcela privada o interfiere con un desarrollo urbanístico, una carretera o un vial.
- Ejecución de nuevas infraestructuras de alta tensión, como líneas eléctricas, centros de seccionamiento, centros de transformación o instalaciones de distribución.
La potencia no es el único criterio que determina cómo debe resolverse un suministro eléctrico. Cada caso requiere un estudio específico y debe ajustarse a las condiciones de conexión establecidas por la compañía distribuidora.
Contar con una ingeniería especializada desde las primeras fases del proyecto permite analizar la viabilidad de la solución y anticipar condicionantes que podrían provocar retrasos o sobrecostes.

¿Cómo se desarrolla un proyecto de una línea eléctrica de alta tensión?
Cada proyecto presenta sus propias particularidades y puede llegar a Vestel Ingenieros a través de promotores, constructoras, empresas instaladoras o clientes finales. Sin embargo, el punto de partida es siempre el mismo: comprender las necesidades energéticas del cliente y definir la solución técnica más adecuada.
De forma general, el proceso se desarrolla en las siguientes fases:
- Análisis de las necesidades energéticas. Se estudia la potencia necesaria y la forma en la que se distribuirá la energía dentro de la parcela o instalación. Estas necesidades varían en función del tamaño y de la actividad prevista.
- Estudio del emplazamiento. Se analizan las características del terreno, edificio o instalación y los espacios disponibles para ubicar las infraestructuras eléctricas necesarias, como centros de seccionamiento o de transformación. También se estudian las posibles afecciones a organismos públicos y servicios existentes.
- Solicitud y apertura del expediente. Cuando se trata de un nuevo suministro o de una ampliación de potencia, se inicia la tramitación con la compañía distribuidora y se prepara la documentación técnica necesaria.
- Obtención de las condiciones de conexión. La compañía distribuidora establece las condiciones técnicas y define el punto de conexión.
- Redacción del proyecto técnico. Se desarrolla el proyecto de la línea de alta tensión y del resto de las infraestructuras eléctricas necesarias.
- Coordinación con la compañía distribuidora. El proyecto se coordina con los responsables de la red para garantizar el cumplimiento de todos los requisitos técnicos.
- Obtención de autorizaciones administrativas y permisos de obra. Dependiendo del proyecto, pueden intervenir ayuntamientos, organismos públicos y titulares de servicios afectados. Asimismo, cuando resulte de aplicación la Ley 21/2013, de evaluación ambiental, puede ser necesario tramitar el correspondiente procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

En Vestel Ingenieros contamos con un departamento de industria e infraestructura especializado en la gestión de permisos y afecciones que combina conocimiento técnico y administrativo para tramitar estas autorizaciones y responder a los requerimientos que puedan surgir durante el proceso.